2 de julio de 2009

MUERTO DE PREVENCIÓN


Si no fuera tan hipocondríaco, juraría que me contagié la gripe porcina por la tele. Que a pesar de seguir todas las recomendaciones que dan en cada informativo, noticiero, programa de interés general, por cada uno de sus conductores, hoy especialistas en gripe porcina, ayer en dengue y mañana lo serán en esclerosis canina múltiple. Total, salvo ellos mismos, quién tiene la oportunidad de desmentirlos. Nadie. Pero seguí al pie de la letra todos los consejos preventivos. No salgo de mi casa, duermo con barbijo, (además de repelentes y espirales para prevenir el dengue). A pesar de todo eso, presento todos los síntomas mediático-clínicos de la gripe A N1H1.

1) Utilizo terminología tipo pandemia, epidemia, endemia, mutación genética; como si realmente supiera que quieren decir.
2) No como carne de cerdo. (aunque está científicamente comprobado que no es trasmisor de la enfermedad),pero Santo Biasatti aún no se expidió sobre el tema.
3) Confundo las medidas de prevención entre Dengue y Gripe porcina.
4) Empiezo a calcular cuantas personas se contagian la enfermedad durante las tandas publicitarias.
5) Empiezo a desear que personas me gustarían que se contagien durante la tanda.
6) Llamo por teléfono a mis amigos para comentar las últimas novedades.
7) Creo que a mis amigos les interesa como a mi.
8) De tanto escucharlo al Lagarto Guizardi llegué a creer que era médico; bueno antes también creí que era periodista.
9) Desconfío de las personas que no usan barbijos.
10) Estoy esperando que Bin Laden se adjudique la creación del virus.
11) Ya gasté más de 100$.- entre barbijos, alcohol en gel, jabones antisépticos y desinfectantes.
12) Suspendí todo tipo de actividades fuera de mi casa. ´Dejé de ir a trabajar, los chicos no van a la escuela, y si tocan el timbre nos encerramos todos en el baño.
13) Creo que el índice Merval reacciona ante los precios de los barbijos.
14) Después de vomitar todo el día descubrí que no es bueno pasar alcohol en gel a los alimentos.

22 de junio de 2009

Seriedad y Coherencia


Supongo (o quiero suponer) que el slogan de los radicales en campaña se ve reflejado en esta foto. En el más oficial de todos los palcos durante la gobernación de Ramón Mestre. De pie, al lado de Luciano B. Menéndez, el mismísimo Oscar Aguad, candidato a Diputado Nacional, haciendo gala de su SERIEDAD. No debe ser casual que el apodo por el cual se lo conoce a este radical de pura cepa (sepa usted por qué estaba al lado de Menéndez en plena democracia y sin hacer nada) en muchos ámbitos sea el de "milico Aguad”, eso es COHERENCIA.
Seguro que Oscar, con su mirada clavada al piso, estaba pensando en los 30 mil desaparecidos. O tal vez, la persona que está detrás de él, lo está apuntatndo con un arma para que se quede quieto y salga en la foto. Vaya uno a saber.

4 de junio de 2009

Chau guaichanquein. (en cordobés)



Detesto las necrológicas de los diarios y su responso final para David Carradine (kung Fu). Todo lo que se puede googlear en internet, está en los diarios. Más todo el obituario de boludeces que se escriben cuando alguien muere. Sea quién fuese. Hecha la salvedad, voy por mi memoria emotiva (si es que tal cosa existe).
Tengo un catálogo de situaciones derivadas de ver la serie Kung Fú. En el secundario, en el Ricardo Rojas turno mañana, la única explicación a la ceguera del Maestro Po, era la masturbación. Al menos para mi, y gran parte de mis compañeros, un grupo de onanistas profesionales en plena revolución hormonal, no cabía otra respuesta. Después estaban las analogías por las largas caminatas, siempre descalzo, con los zapatos colgados al hombro. Tiene más caminadas que Kun Fu, sentenciaba la sapiencia colectiva, para señalar algo o alguien muy baqueteado. También acuñamos una frase para denostar a los que en el colegio hacían gala de alguna destreza en artes marciales. La frase era “quién sos……guaichanquein”. Por ver Kung Fu conocimos al papel de arroz antes de fumarlo. Fue cuando el Maestro Po instaba a su pequeño saltamontes a atravesar ese papel sin dejar huella, como señal de madurez monacal. Luego, nos dimos cuenta que los porros, también se armaban con papel de arroz. Una coincidencia bastante estúpida, en especial, si uno no está fumado. Y teníamos bromas con la quena que llevaba en su bolsa, con el celibato al que aparentemente estaba condenado. Pero tenía un encanto en sus silencios, en su mirada, en sus movimientos lentos y certeros. Y comparado con otros personajes que ostentaban las artes marciales como dotes actorales, era por lejos el mejor. Tipos como Chuck Norris, Steven Seagal, Van Damme, son de madera balsa al lado de David Carradine.
Pasaron los años y Kung Fu se convirtió en otro recuerdo de infancia aguado por el paso del tiempo. Pero un día , fui al cine, y ahí estaba él. Guaichan de nuevo, mejor que nunca. Ahora era Bill (en Kill Bill vol. II, 2004) un despiadado asesino profesional, que tenía el mismo encanto y misterio que aquel monje shaolín, que había surcado el lejano oeste en busca de una certeza que jamás encontraría. Tarantino lo hizo protagonista, junto a Uma Thurman, de una de las mejores sagas del cine. Y aunque era el malo, o mejor dicho el más malo en una película de malos, seguía siendo Kung Fu. Y no porque el personaje lo haya devorado, creo que nunca hubo un personaje. Creo que siempre vimos a David Carradine bajo distintos nombres. Nada más.
Chau guaichanquein.

2 de junio de 2009

La mala Fortuna de Francisco



Cuando apenas tenía 7 años, mi abuelo era el boletero de un pequeño parque de diversiones en Carlos Paz . Estaba en pleno centro. Había una vuelta al mundo con asientos multicolores, un indomable toro mecánico, algunos flipers, un gusano loco que giraba sobre un mono riel, la infaltable rueda de la fortuna con su desazón lúdica de una vida mejor. Y por supuesto, estaba ella, la figura central, la única estrella en ese parque: la calesita. Yo podía subir cuando quedaban lugares sin ocupar, esto ocurría con frecuencia salvo los fines de semana. Cuando había mucho trabajo, mi abuelo vendía los boletos en la garita que oficiaba de boletería, luego encendía el motor de la calesita, controlaba los boletos de los niños subidos a un caballo, o a un viejo avión con hélices en la punta, un cerdito rosadito con pretensiones Disney, o un convertible descapotado con dos volantes. Y después se coronaba como un gladiador, blandiendo la sortija al borde del abismo. Era el hombre a vencer para obtener esa joya de metal oxidado que se canjeaba por un boleto, para otra vuelta, para otra batalla. Era lo más. Pero cuando iba agitando mis manos, con medio cuerpo asomado buscando el desafío para atrapar la sortija, cuando yo estaba a centímetros de ganar mi momento de gloria, mi abuelo levantaba su mano y me dejaba pagando. Explícitamente me excluía de la contienda. Una y otra vez, tantas como vueltas daba la calesita. Nunca mientras mi abuelo fue calesitero gané la sortija. Fue una sutileza de honestidad, una forma, sin muchas explicaciones, de enseñarme a no hacernos los boludos para obtener algún rédito. –
Casi 30 años después veo este afiche donde un legislador, seguramente siguiendo los designios de algún gurú marketinero, pone su apellido casi en forma clandestina, y resalta su nombre de pila: Francisco. Alguien pensó, que en este país, no era bueno asociar Fortuna, con política, y con candidato. Una sutileza demasiado deshonesta para alguien que nunca pudo sacarle la sortija a su abuelo.

28 de mayo de 2009

De bigote



No es un truco, ni fotoshop, ni una operación de prensa de la oposición. Tampoco es un chiste. La fotografía la sacó Hernán Battistón, cordobés, fotógrafo por vocación, quién pudo ver lo que la mayoría no vemos. A veces no todo es lo que parece ser. La imagen fue tomada frente a la Mujer Urbana (nudo vial 14) una siesta del año pasado cuando todavía la campaña a gobernador estaba en plena ebullición. La sombra del brazo de una luminaria del alumbrado público se posó sobre el rostro de Juez.

26 de mayo de 2009

El misterio de las colas en "la feliz"

Mar del Plata, enero, 30 grados de máxima, playa La Perla. Tres bañeros (dos hombres y una mujer) haciendo gala de su arrojo desmedido se sumergen en un mar frío y repelente para salvar a hombre caucásico, imprudente, canchero, que es arrastrado por la corriente mar adentro. En la orilla una multitud, y cuando digo multitud me refiero a por lo menos veinte personas por metro cuadrado. En La Perla hay más densidad poblacional que en Bombay. Los guardavidas logran remolcar hasta la costa los noventa kilos de imbecilidad del bañista socorrido. Lo traen sujetado por sus extremidades, como un Tupac Amaru de utilería. La gente en la playa aplaude. La inmensidad del atlántico se pierde en la intrépida mirada de un vendedor de churros aceitosos que le decía a una señora, demasiado grande para una malla tan pequeña, que él había visto como el infortunado bañista era devorado por los dioses del océano. Un adolescente en plena revolución hormonal resaltaba la figura de la joven guardavidas, a decir verdad, la chica era Charles Atlas con peluca. El morbo amateur de un jubilado (de jubilación mínima vital y móvil) recorría las extremidades de la socorrista para luego recordarlas antes de ir dormir, tranquilo, sin dentadura y sin erección. De inmediato se organizaron dos filas de vasta concurrencia. Una para escuchar el relato espartano de los bañeros, aunque casi no podían gesticular palabra debido al cansancio, matizaban suspiros y movimientos de elongación con la gula de sus interlocutores. Y la otra columna de aglomerado humano empujaba para escuchar, ver o tan sólo acercarse, al sobreviviente. El hombre narraba su desventura con precisión, repetía una y otra vez : "creí que no la contaba".

La tele es insegura

Hebe Bonafini dice que Susana es una puta que cogía con los represores. Susana quiere que vuelva el servicio militar obligatorio. Haciendo una síntesis de las dos, tal vez , lo que Susana quiere, es que le hagan la colimba de nuevo. Total, si ni siquiera se enteró que los dinosaurios habían desaparecido, ni que hubo 30 mil desaparecidos, ni siquiera debe saber que la canción de Charly donde vaticina que los dinosaurios van a desaparecer, alude a los militares. Y todo por el “paco”, es evidente que a Susana le pega mal. Sandro, que está tocando el arpa del Incucai, es lógico que se pronuncie a favor de la pena de muerte. Por favor!!.. maten a alguien con buenos pulmones así me los donan, habrá pensado el gitano………………creerá que con la pena de muerte se aumenta el número de potenciales donantes. Y luego, sale Marcelo a decir que tiene que vivir encerrado en un country. Qué horror!!.....ojalá que nunca me tenga que encerrar en un lujoso country, y vivir en una mansión millonaria, con pileta, cancha de fútbol, gimnasio, 4 mucamas, cocinero……………que dios no lo permita. Encima asaltaron a Carolina Baldini, Ana María Pichio y …….y? Si, y? Saben a cuántas personas afanan por día, o estamos en Estocolmo. Esto es el colmo. Más policías, más armas, más gente con armas y uniformes……una pésima combinación para combatir a otra gente con armas y con otros uniformes, los de la pobreza, el desamparo, la marginalidad, la miseria. Los menores entran por una puerta y salen por la otra, se queja mi vecina. Señora, los chicos deberían entrar y salir por la puerta de la escuela. Pero entonces los responsables deberían ser los padres, arremete sin dejar de refunfuñar. Qué padres, los que se criaron como sus hijos, sin escuela, sin educación, los que roban, los que venden droga, los que trabajan 24hs por día por una limosna. Dígame cual? Si, si, me dijo mientras se despedía porque era la hora del noticiero y no se quería perder el pronóstico del tiempo y los índices de inseguridad para mañana

Muerto de prevención

Si no fuera tan hipocondríaco, juraría que me contagié la gripe porcina por la tele. Que a pesar de seguir todas las recomendaciones que dan en cada informativo, noticiero, programa de interés general, por cada uno de sus conductores, hoy especialistas en gripe porcina, ayer en dengue y mañana lo serán en esclerosis canina múltiple. Total, salvo ellos mismos, quién tiene la oportunidad de desmentirlos. Nadie. Pero seguí al pie de la letra todos los consejos preventivos. No salgo de mi casa, duermo con barbijo, (además de repelentes y espirales para prevenir el dengue). A pesar de todo eso, presento todos los síntomas mediático-clínicos de la gripe A N1H1.

1) Utilizo terminología tipo pandemia, epidemia, endemia, mutación genética; como si realmente supiera que quieren decir
2) No como carne de cerdo. (aunque está científicamente comprobado que no es trasmisor de la enfermedad),pero Santo Biasatti aún no se expidió sobre el tema.
3) Confundo las medidas de prevención entre Dengue y Gripe porcina.
4) Empiezo a calcular cuantas personas se contagian la enfermedad durante las tandas publicitarias
5) Empiezo a desear que personas me gustarían que se contagien durante la tanda
6) Llamo por teléfono a mis amigos para comentar las últimas novedades
7) Creo que a mis amigos les interesa como a mi
8) De tanto escucharlo al Lagarto Guizardi llegué a creer que era médico; bueno antes también creí que era periodista.